sábado, 4 de julio de 2015

El cinismo de criticar las redes sociales en las redes sociales


No sé si soy la única que tiene la sensación de que está de moda criticar por criticar. Ser hater, vamos. Que si Halloween es una fiesta extranjera y no debería celebrarse en España, que si somos una sociedad muy consumista, que si mereces la muerte si te gusta One Direction, que si eres una provocadora por llevar escote, que si eres un provocador por hacerte una foto sin camiseta, que si eres un facha porque no te gusta Podemos, que si eres un rojo porque criticas al PP... ¡Y así estamos siempre!

Estas críticas suelen volcarse en las redes sociales, por lo que a veces Twitter se convierte en un hervidero de amargura y Facebook en un espacio de listillos que deciden que el programa que tú ves es una basura o que la sociedad actual apesta porque se llevan los pantalones pesqueros. Y claro, a veces da un poco de grima navegar entre tanta negatividad.

Últimamente, uno de los blancos más comunes de estos dardos acusatorios es Internet. El argumento de estos "nostálgicos" -aunque yo emplearía otra palabra- es que antes de Internet, todo iba mejor. Sí, antes de Internet nos lo pasábamos mejor, éramos menos vagos y hasta mejores personas. Ahora somos una sociedad viciosa y corrompida, entregada a la pervesión de las redes sociales. Y, por supuesto, también son terribles los móviles y aplicaciones como WhatsApp. Pero si ya hablamos de Facebook y Twitter... Que si somos unos pesados en las redes sociales, que si subimos demasiadas fotos, que si a nadie le importa que hayamos cenado calamares y un muy largo etcétera. Por esa regla de tres, a lo mejor a mí no me importan estas críticas, unas críticas que, por cierto, se hacen en las mismas redes sociales que denominan "malignas". Y hasta desde un smartphone, ese aparatito demoníaco que según muchos corrompe nuestras mentes. ¿No os parece un poco hipócrita?

Seamos claros: Internet y las redes sociales tienen sus pros y sus contras, como todo en esta vida, pero los pros son muchísimos más. ¿O acaso todos los que criticáis la tecnología mediante parrafadas filosóficas desconectaríais el router de vuestra casa o estaríais una semana sin móvil? Por no hablar de los que defienden que la gente que sube fotos personales a la Red no tiene una vida feliz o no disfruta del momento. Creedme, se puede disfrutar perfectamente de un amanecer o de una cena con amigos e inmortalizar el momento para compartirlo con tus amigos internautas. Y no, no por subir una foto hay que ser un narcisista o no tener vida social en el mundo offline. Simplemente, el mundo actual no podría entenderse sin esta nueva forma de comunicación que no podemos ignorar. Escribir cartas es genial y reivindico seguir haciéndolo, una tarea que no es incompatible con enviar un mensaje privado a un amigo en Facebook o hacer retweet a un comentario que te parece interesante. En serio.

Con todo esto quiero decir que hay que frenar esa actitud de Grinch que se queja de todo y de todos. Se prejuzga demasiado y con mucha frecuencia, y eso es un error .más que tuitear que has comido un huevo frito o que te gusta Camela-.


'Her' (2014)


lunes, 2 de marzo de 2015

'Nightcrawler', un certero retrato del (mal) periodismo


En un negocio, el objetivo final es conseguir beneficios que hagan rentable esa operación. Nadie se sorprendería si una tienda de ropa rebaja algunos artículos para atraer a más clientes o si una empresa de refrescos contrata a una reputada agencia de publicidad para elaborar el mejor spot. Sin embargo, cuando en un negocio entran en juego vidas humanas, algo cambia. Y esto no es otra cosa que lo que sucede en el periodismo.

Como bien se enseña en las facultades, los periodistas deben estar al servicio de los ciudadanos y ofrecerles una información veraz y rigurosa. Las empresas periodísticas, por tanto, tienen un claro fin social. No obstante, no dejan de ser empresas con cuentas que analizar a fin de mes y con dueños que quieren que su negocio sea un éxito, muchas veces a cualquier precio. Sobre este debate ético versa 'Nightcrawler', un thriller de Dan Gilroy protagonizada por un sublime Jake Gyllenhaal. En esta película, Jake encarna a un periodista freelance que rastrea cada noche las calles de Los Ángeles en busca de imágenes impactantes para venderlas al mejor postor (es decir, a los telediarios sedientos de noticias sangrientas). Con esta apasionante historia, Gilroy ha realizado un perfecto esbozo de la profesión periodística, un oficio que en sí mismo es una novela de profundos personajes:

- Louis Bloom, el sabueso
La vida del protagonista es monótona y aburrida, aunque esto empieza a cambiar cuando adquiere una cámara de vídeo y se dedica a filmar el lado más espeluznante y sórdido de la ciudad. Este es un perfil que vemos con frecuencia: periodistas que lo dan todo por su trabajo, que buscan ganar experiencia y ascender ofreciendo a cambio dedicación y entrega, pero olvidando en muchos casos cualquier consideración ética y moral.


- Nina, la adiestradora
En televisión, si no hay imagen, no hay noticia. Esta es la máxima de Nina, una periodista encargada de seleccionar los temas de los informativos matutinos de su cadena. Su obsesión son los datos de audiencia alcanzados cada día, unas cifras que se incrementan con el material que le vende Bloom, su servil sabueso que un día se le acaba rebelando. Nina no tiene ningún reparo en emitir imágenes de cadáveres a la hora del desayuno con tal de enganchar a más espectadores cada día, algo que no nos tiene que resultar extraño teniendo en cuenta los escandalosos titulares y las polémicas fotos que nuestros medios utilizan para captar la atención del público.


- Joe Loder, el chucho salvajeUn negocio no puede entenderse sin su público, pero tampoco sin su competencia. Precisamente este es el papel que ostenta Joe Loder, un experimentado freelance que se siente amenazado ante la llegada de Bloom a su reinado nocturno. Será capaz de cualquier cosa con tal de llegar primero al lugar de los hechos y conseguir las mejores imágenes, arriesgando, incluso, su propia vida. Podemos cambiar perfectamente las calles de Los Ángeles por una redacción, en la que algunos "compañeros" no dudan en pisotear a otros para conseguir una exclusiva y contentar a los jefes (o adiestradores).


- Rick, el cachorro
Aunque el eje central de la película es el sensacionalismo presente en el tratamiento de la realidad de muchos medios de comunicación, hay otro tema muy interesante y actual: los becarios. Y es que a pesar de su inexperiencia, Louis Bloom no duda en engañar al joven Rick con falsas promesas de aumentos salariales para hacerle trabajar a destajo cada noche como su ayudante. El pobre cachorro solo quiere ganarse la vida, pero Bloom insiste en que su motivación no debe ser económica, sino profesional. Todos los becarios de este país hemos oído cosas parecidas: "No te pagamos, pero vas a ganar mucha experiencia y conocer de cerca el oficio. Te estamos dando una gran oportunidad". A este paso, al final tendremos que pagar por trabajar, pero todo sea por nuestra carrera, ¿no?



Así es el juego y así son las normas (o mejor dicho, la ausencia de normas). Este es el "todo vale" con el que se justifican muchos medios que se saltan todo límite para satisfacer los más bajos instintos de su público. Una historia violenta vale más que cualquier otra noticia, por trascendente que sea (y si tiene sangre y sexo, mejor). Nadie mira por los derechos de las víctimas o de sus familiares y nadie hace un mínimo ejercicio de empatía. Lo que importan son los ejemplares vendidos, la cuota de pantalla o los retuits. Lo que interesa es sacar el negocio adelante sin importar las vidas que se apaguen por el camino.


P.D: 'Nightcrawler' es interesante porque refleja una realidad del periodismo, pero no hay que olvidar que el amarillismo y la explotación son solo una parte de la profesión. Periodismo también son los extensos reportajes de Truman Capote y Gabriel García Márquez, las intensas crónicas de reporteros de guerra que sacan a la luz verdades escondidas y las filtraciones de datos que muestran a los ciudadanos cómo son sus dirigentes. Periodismo es entrega, vocación y libertad.

sábado, 21 de febrero de 2015

"And the Oscar goes to...": quiniela de los premios Oscar 2015



En alguna habitación cerrada con llave deben encontrarse los más de veinte galardones que se entregarán mañana en el teatro Kodak de Los Ángeles. Estas estatuillas tan ansiadas por directores, actores y demás miembros del ámbito del cine, brillan y esperan impactantes a saber quién será su dueño en una gala casi tan dorada como ellas. Desde mi punto de vista, 2014 ha sido un año de muy buenas películas, no solo por la calidad de sus historias, sino por la originalidad de su montaje y ejecución. Por ejemplo, nunca antes se había presentado una película grabada durante doce años con los mismos actores, como es el caso de una joya como 'Boyhood'. De la misma forma, 'Birdman' sorprende con su formato de falso plano secuencia. Respecto a interpretaciones, nunca pensé que un actor sería capaz de ponerse en la piel de Stephen Hawking con tanta exactitud y sensibilidad como Eddie Reymane, al igual que pocas actuaciones han logrado transmitir tanto como la de J.K Simmons en 'Whiplash', personificado en un fiero y apasionado profesor de música. Y hablando de música... ¿qué me decís de la BSO de 'Interstellar'? Hans Zimmer nunca decepciona.

                       
                       
                       


Aunque tengo muy claro quiénes quiero que ganen en prácticamente todas las categorías, no estoy muy segura de quiénes serán los vencedores reales. Y es que ya se sabe, la Academia puede darnos muchas sorpresas...

Aun así y a pesar de mi indecisión, voy a compartir con vosotros mi 'quiniela' sobre los que creo que van a ser los triunfadores de la noche. En algunas categorías estoy entre dos (o incluso más) opciones, pero para ser lo más concisa y directa posible, me decantaré siempre (con mucho esfuerzo) por una. Me he centrado en las categorías más importantes o a las que solemos prestar más atención (y, sobre todo, de las que tengo una idea clara). ¡Allá vamos!


1. Película
- El francotirador
- Selma
- Birdman
- Boyhood
- Gran hotel Budapest
- La teoría del todo
- The imitation game
- Whiplash

2. Dirección
- Alejandro G. Iñárritu (Birdman)
- Richard Linkaster (Boyhood)
- Bennet Miller (Foxcatcher)
- Wes Anderson (Gran hotel Budapest)
- Morten Tyldum (The imitation game)

3. Actor
- Bradley Cooper (El francotirador)
- Steve Carrel (Foxcatcher)
- Eddie Reymane (La teoría del todo)
- Michael Keaton (Birdman)
- Benedict Cumberbatch (The imitation game)

4. Actriz
- Rosamund Pike (Perdida)
- Felicity Jones (La teoría del todo)
- Reese Witherspoon (Wild)
- Marion Cotillard (Dos días, una noche)
- Julianne Moore (Siempre Alice)

5. Actor secundario
- Ethan Hawke (Boyhood)
- Edward Norton (Birdman)
- J.K Simmons (Whiplash)
- Mark Buffalo (Foxcatcher)
- Robert Duvall (El juez)

6. Actriz secundaria
- Patricia Arquette (Boyhood)
- Laura Dem (Wild)
- Keira Knightley (The imitation game)
- Meryl Streep (Into the woods)
- Emma Stone (Birdman)

7. Lengua no inglesa
- Ida (Polonia)
- Relatos salvajes (Argentina)
- Leviathan (Rusia)
- Tangerines (Estonia)
- Timbuktu (Mauritania)

8. Guion original- Richard Linklater (Boyhood)
- A.G. Iñárritu, N. Giacobone y A. Dinelaris (Birdman)
- Dan Futterman y E.Max Frye (Foxcatcher)
- Wes Anderson y Hugo Guinnes (Gran hotel Budapest)
- Dan Gilroy (Nightcrawler)
9. Guion adaptado
- Jason Hall (El francotirador)
- Paul Thomas Anderson (Puro vicio)
- Graham Moore (The imitation game)
- Anthony McCarten (La teoría del todo)
- Damien Chazelle (Whiplash)

10. Montaje- Barney Pillin (Gran hotel Budapest)
- Joel Cox y Gary D. Roach (El francotirador)
- William Goldenberg (The imitarion game)
-  Sandra Adair (Boyhood)
- Whiplash (Tom Cross)

11. Dirección de fotografía
-
Dick Pope (Mr. Turner)
- Robert D. Yeoman (Gran hotel Budapest)
- Emmanuel Lubezki (Birdman)
- Ryszard Lenczewski y Lukasz Zal (Ida)
- Roger Deakins (Invencible)

12. Diseño de producción
- Maria Djurkovic y Ttaiana Macdonald (The imitation game)
- Nathan Crowley y Gary Fettis (Interstellar)
- Adam Stockhausen y Anna Pinnock (Gran hotel Budapest)
- Dennis Gassner y Anna Pinnock (Into the woods)
- Suzie Davies y Charlotte Watts (Mr. Turner)

13. Banda sonora original
- Alexandre Desplat (Gran hotel Budapest)
- Hans Zimmer (Interstellar)
- Alexandre Desplat (The imitation game)
- Jóhann Jóhannsson (La tería del todo)
- Gary Yershoon (Mr. Turner)

14. Canción original
-
Grateful (Beyond the lights)
- Everything is awesome (Lego, la película)
- I´m not gonna miss you (Glen Campbell...I´ll be me)
- Glory (Selma)
- Lost stars (Begin again)

15. Diseño de vestuario- Milena Canonero (Gran hotel Budapest)
- Colleen Atwood (Into the woods)
- Mark Bridges (Puro vicio)
- Anna B. Sheppard y Jane Clive (Maléfica)
- Jacqueline Durran (Mr. Turner)

16. Maquillaje- Bill Corso y Dennis Liddlarg (Foxcatcher)
- Frances Hannon y Mark Coulier (Gran hotel Budapest)
- Elizabeth Yianni-Georgiou y David White (Guardianes de la Galaxia)

17. Película de animación- Los Boxtrolls
- Cómo entrenar a tu dragón 2
- Big Hero 6
- Song of the sea
- El cuento de la princesa Kaguya




    miércoles, 7 de enero de 2015

    Fusiles contra lápices

    El año 2015 ha comenzado con muy mal sabor de boca. Concretamente, con sabor a violencia, a intolerancia, a terrorismo, a barbarie. Hoy, 7 de enero, se presentaba como un día tranquilo de resaca navideña y de vuelta a la rutina, pero unos seres despreciables (no tienen otro nombre) han atentado contra la sede del semanario francés Charlie Hebdo (sí, el de las caricaturas de Mahoma). Sin eufemismos: la han emprendido a tiros con todo el que se cruzase en su camino, asesinando a doce personas, entre las que se encuentran famosos caricaturistas franceses y el director del medio. En definitiva, personas con hijos, padres, parejas y hermanos. Ciudadanos con ocupaciones y preocupaciones, con propósitos y sueños. Personas que han sido brutalmente asesinadas por trabajar, por ejercer su derecho a la libertad de expresión, por hacer lo que amaban.
    Por @malaimagen

                                         
    Este atentado terrorista no es un hecho aislado, sino solo una pequeña parte de la espiral de violencia y de locura en la que están sumidos los que se proclaman "defensores del Islam", pero que en realidad son guerreros de la intolerancia y la cobardía. Creo que mi opinión sobre este acto está muy clara, pero quería dejar algunas cosas claras para quién le apetezca leerlo:

    - No hay excusa. No, no la hay. Nadie merece ser asesinado y ni mucho menos por el simple hecho de hacer su trabajo y de pensar diferente. Lo que ellos hacían era humor, que a algunos les haría gracia y a otros no, pero humor. Utilizaban su talento como dibujantes para hacer reír y aunque es lícito que hubiera personas a las que no le agradara este humor o a las que no les gustaran las caricaturas sobre Mahoma y el Islam, la libertad de expresión está por encima de todo. La violencia, en cambio, NUNCA está justificada.

    - No es religión. No, no lo es. Puede que estos terroristas decapiten a periodistas o disparen a dibujantes "en nombre del Islam", pero el Islam no es el culpable. No se puede culpar al pueblo musulmán y a los fieles del Islam por una acción aislada de unos terroristas. No cabe duda de que la violencia islamista es preocupante y las células terroristas crecen cada día más, pero no se puede generalizar ni utilizar estos acontecimientos para dar rienda suelta a la xenofobia. A la violencia no se le responde con violencia ni a la intolerancia con intolerancia. Y estoy harta de escuchar/leer la frase "La religión ha matado a más personas de las que salva". El Islam no ha matado a nadie, son unos asesinos los que lo han hecho. ¿O acaso los católicos tienen que ser insultados por las torturas que impartía la Santa Inquisición o por los casos de pedofilia en la Iglesia?

    - No hay que dejar de dibujar (ni de escribir, ni de pensar). ¿Cuál es el objetivo de ataques como estos? Cortar las alas de la libertad, conseguir que los ciudadanos del mundo no ejerzan sus derechos, evitar que las personas piensen y hagan pensar. Son muchos los que se autocensuran por miedo a estos ataques violentos y hay que acabar con ello. Cada vez que un caricaturista guarda su lápiz o un periodista no publica un artículo en el que ha volcado su libre y válido pensamiento, los terroristas están consiguiendo su objetivo. Y la libertad muere un poco más. Por eso hay que condenar este caso (y todos) y jamás ponerse una mordaza. Que nunca cese la lucha y que nunca se haga el silencio. Que el mundo nunca deje de ser libre.
                     

                        


    lunes, 8 de diciembre de 2014

    X-mas time



    Como cada año, son muchos los españoles que aprovechan el puente de diciembre para adornar sus casas de Navidad. De hecho, ciudades como Madrid ya están engalanadas con millones de luces de colores y abetos luminosos de dimensiones imposibles. Es un hecho que la Navidad nos está pisando ya los talones y muchos aprovechan para clamar a los cuatro vientos su odio o admiración hacia estas fechas. Digamos que yo me sitúo en un punto medio: ni idealizo esta celebración, ni me parece tan "comercial-materialista-capitalista" como dicen. Sí, es cierto que muchas empresas se hacen de oro gracias a los regalos navideños, pero también es bonito regalar y que te regalen, pensar en lo que le gusta a una persona especial y que esa persona piense también en ti. Y no, no hay que dejarse la cartera en ello necesariamente. Por eso, y aunque respeto todas las opiniones, creo que hay que quedarse con la parte positiva de la Navidad, como la de reunirse con la familia (que sí, que eso podemos hacerlo cualquier día del año, pero la realidad es que no siempre lo hacemos y esta celebración es una excusa perfecta). Por otro lado, es una buena fecha para hacer un balance del año y para reflexionar sobre lo que hemos hecho bien y lo que tendríamos que mejorar como personas. No sé, digamos que las navidades sirven para tomarse un respiro, para recapacitar, fijar metas, coger carrerilla e ir hacia ellas. Pero lejos de ponerme en plan cursi, lo único que quería era compartir con todos los que, como yo, estáis asfixiados por los trabajos y exámenes, una pequeña reflexión. De vez en cuando hay que relajarse un poco y, al igual que hacemos en las vacaciones navideñas, tomar impulso para afrontar el futuro.

                                 




    domingo, 2 de noviembre de 2014

    7 razones para amar el cine clásico


    Cuando Dios creó la Tierra, nos obsequió a los seres humanos con el cielo, el mar y,.. el cine. El séptimo arte es, a su vez, la octava maravilla del mundo, todo un movimiento capaz de unir y diferenciar culturas y de encandilar a personas de todas las edades y colores. Sin duda, este arte ha ido variando con el paso de los años y de las décadas, pero eso no quiere decir que las películas antiguas pasen de moda. De hecho, hay muchos amantes de lo que conocemos como cine clásico (aunque es difícil establecer una cronología concreta, podemos considerar clásicas a todas las producciones comprendidas entre 1900 y la década de los 70, aunque esta clasificación es más bien subjetiva). Nuestros abuelos suelen recordar con sonrisas nostálgicas las películas que marcaron su infancia, aunque a muchas personas este tipo de cine les parece aburrido y prefieren hacerse un maratón de comedias románticas de Jennifer Aniston o acudir al cine a ver la nueva de 'Los mercenarios'. Con esto no quiero decir que el cine clásico sea mejor que las producciones actuales, porque hay películas maravillosas en la década de los 50 pero también en el año 2014. Además, las preferencias cinematográficas son eso, preferencias totalmente subjetivas. Aun así, el hecho de que una persona sea fanática de la saga de 'Fast & Furious' o adore la trilogía de 'El señor de los anillos', no quiere decir que no sepa apreciar ni disfrute con el cine clásico. Y no es de extrañar, porque hay muchas razones para amarlo:

    1. Las historias: Si algo bueno tiene el cine clásico es que hay películas para todos los gustos: desde apasionadas historias de amor como la que viven los protagonistas de 'Casablanca' (1942) hasta el más excéntrico terror de 'La novia de Frankenstein' (1935) o las escurridizas andanzas de gángsters y timadores de 'El golpe' (1973). Además, durante estos años se rodaron muy buenas adaptaciones de míticos libros como 'A sangre fría' (1967), basada en la novela homónima de Truman Capote o 'Al este del Edén' (1955), adaptación del famoso libro del premio Nobel John Steinbeck.

    Julie Harris y James Dean en 'Al este del Edén'

    2. Ellos: Aunque el panorama cinematográfico actual cuenta con buenos y atractivos actores (desde Leonardo DiCaprio y Brad Pitt hasta Joaquin Phoenix y Michael Fassbender), los hombres del cine clásico son inigualables. Ellos tenían un magnetismo especial, una elegancia innata ante las cámaras y detrás de ellas. Además, había para todos los gustos: distinguidos como Cary Grant, seductores como Paul Newman, simpáticos como Sal Mineo, sensuales como Marlon Brando, misteriosos como Humphrey Bogart y rebeldes como James Dean.
    Paul Newman, el galán irrepetible
    3. Ellas: Si el Hollywood clásico fue la época dorada de los hombres de bien, también lo fue de las mujeres más bellas y mágicas. Destacan iconos como Audrey Hepburn, reina de la finura o Grace Kelly, de belleza perfecta. Tampoco podemos obviar el erotismo de Brigitte Bardot, el carisma de Marilyn Monroe o la mirada más bella de Hollywood, la de Liz Taylor.

    Marilyn era (y es) única
                                       
    4. La moda: Uno de los secretos de estos enigmáticos actores era, sin duda, su estilo. Y es que hay películas que son un espectáculo exquisito en cuanto a moda se refiere, como es el caso de 'Desayuno con diamantes' (1961), que refleja los lujos y el glamour de la sociedad neoyorquina de la época y que coronó a Audrey Hepburn como un icono de la moda y el estilo.

    Audrey Hepburn ('Breakfast at Tiffany´s')

    5. Doblaje: Aunque no hay que perder la oportunidad de disfrutar de los clásicos en versión original, algunas de las versiones dobladas me parecen fascinantes y, al ser remasterizadas para mejorar su calidad de imagen y sonido, volvieron a ser dobladas, perdiendo esa "magia" de las voces de entonces. Con esto no quiero menospreciar a nuestros actores de doblajes actuales, que son auténticos genios del cine, pero creo que los personajes de las películas clásicas deberían seguir hablando como aquellos que les dieron voz en su día. 

    6. La música:
    Ya no es solo que el cine clásico nos haya regalado películas musicales maravillosas como 'Sonrisas y lágrimas' (1965), sino que algunas producciones eran acompañadas de impresionantes bandas sonoras que perduran hasta nuestros días, como la famosísima BSO de 'Ben-Hur', las entrañables canciones de 'Mary Poppins' o la mítica canción Moon River interpretada por Audrey Hepburn en 'Desayuno con diamantes'.

                                     
                                     


    7. Efectos especiales
    : A lo mejor este punto os parece irónico, puesto que los efectos especiales del cine han ido mejorando con el paso del tiempo, pero estoy hablando en serio. Precisamente el hecho de que los directores trabajaran con pocos recursos y las tecnologías no estuviesen tan avanzadas como actualmente, añaden aún más mérito a los efectos especiales antiguos. Además, aunque algunos destacan por su cutrez, resultan de lo más graciosos y llamativos para los espectadores actuales. Y es que, ¿a quién no le ha sacado una sonrisa las artificiales cuchilladas de la escena de la ducha de 'Psicosis' (1960)?


                                   

    viernes, 17 de octubre de 2014

    La novela que me hizo llorar por unos asesinos


    Debería haberlo leído antes, mucho antes. 'A sangre fría', posiblemente la obra más famosa de Truman Capote, me ha dejado sin palabras. Es uno de los símbolos del periodismo, de la corriente que se conoce como Nuevo Periodismo, un extensísimo reportaje construido gracias a la impecable labor de investigación y documentación de Capote. Sin embargo, aunque la trama (el terrible asesinato de la familia Clutter en un pueblecito de Kansas por dos criminales cegados por la codicia, Richard Hickock y Perry Smith) es real, en todo momento parece que estás leyendo una apasionante historia policíaca de ficción. Capote narra la realidad de una forma totalmente novedosa, utilizando técnicas más propias de los grandes clásicos de la Literatura. 'A sangre fría' es un libro en el que las detalladas y exquisitas descripciones permiten que el lector saboree cada paisaje, cada acontecimiento, cada interior de los personajes. Es una novela para disfrutar. Pero, sobre todo, es una obra que sorprende.


    Escena de 'A sangre fría' (1967), película basada en la novela homónima de Truman Capote

    Imaginaos la situación: dos repugnantes individuos que quieren hacer fortuna, asaltan la casa de la amable y querida familia Clutter, amordazando y asesinando a tiros a los cuatro miembros de la familia que se encontraban en la vivienda. Incluso, le arrebatan la vida a Nancy Clutter, una muchacha de apenas 16 años. Horrible, ¿verdad? Está claro que lo es, al igual que está claro que no es difícil odiar a los criminales, que consiguen escapar de la justicia durante un tiempo. Cuando por fin son capturados, el deseo más común es el de la venganza. Y muchos amigos de la familia Clutter se dieron por satisfechos cuando los asesinos fueron condenados a muerte. Sin embargo, Truman Capote consigue gracias a su pluma algo extraordinario: que el lector empatice con los culpables, con los antagonistas, con los asesinos. Al comenzar el libro, mi mayor deseo era que tanto Dick como Perry pagaran por lo que le hicieron a la pobre e inocente familia Clutter, pero a medida que avanza la novela y el autor va desnudando a los criminales, mostrando aspectos ocultos de su vida y personalidad, hay algo que cambia. Por supuesto que sé que las víctimas son los Clutter y no ellos, pero no puedo evitar mirarlos de un modo distinto. No puedo evitar emocionarme ante algunos episodios de la trágica vida de Perry o de la atormentada personalidad de Dick. Por supuesto que nada de esto justifica el sangriento crimen, pero lo que quiero destacar es que Capote consigue que los lectores nos pongamos en la piel de todas las partes, de todas las versiones. Y es solo así como comprenderemos la historia en su totalidad. Además, la obra hace reflexionar sobre una de las cuestiones más polémicas, sobre todo en Estados Unidos: la pena de muerte. Creo que el autor se posiciona claramente en contra, pues hace mucha incidencia en los sentimientos de Dick y Perry cuando el juez anuncia que son condenados a la horca: horror, agobio, desesperación, indignación, tristeza y resignación. Y creo que, incluso las personas que todavía apoyen esta práctica que sigue aplicándose en muchas zonas del mundo (y que para mí es una barbaridad), sienten compasión por ellos. Incluso puede que, como yo, derramen alguna lágrima por ellos. Y es una sensación rara, porque al fin y al cabo son unos asesinos que han destrozado a una pobre familia. Pero Capote hace que observemos incluso a los individuos más malvados como seres humanos y como personas. Y todo esto con pluma y papel.