sábado, 27 de febrero de 2016

"And the Oscar goes to...": Quiniela de los premios Óscar 2016


Llevaba mucho tiempo sin pasarme por aquí, pero hoy vengo a ponerle remedio. ¿Se os ocurre una mejor manera de volver que con una porra? Y no, no me refiero a una porra sobre fútbol, sino sobre cine. En concreto, sobre LA fiesta del cine en mayúsculas: los premios Óscar.




Antes de presentaros mis apuestas, solo diré unas cosas:
- 2016 tiene que ser el año de Leonardo DiCaprio. En serio. Por favor.
- 'Mad Max' y Tom Hardy me han dado la vida.
- Soy #TeamRoom.
- Me parece fatal que se haya ignorado tanto a Tarantino y a 'The Hateful Eigth' :(
- LEONARDO DICAPRIO.



Dicho esto, ahí van mis apuestas (el formato elegido es el de la porra de mi querida Eli):


MEJOR PELÍCULA
Nominadas: The RevenantSpotlightMad Max: Fury Road, The Big ShortBridge of SpiesRoomBrooklyn y The Martian.
Quiero: 'Spotlight'. Tampoco me importaría que se lo llevasen 'Mad Max', 'Room', 'The Revenant' o incluso 'The Martian'.
Apuesta: 'The Revenant'. Creo que la cosa está entre ella y 'Spotlight'. ¿Qué pasará (y qué misterios habrá)?
MEJOR DIRECTOR
Nominados: Alejandro González Iñárritu (The Revenant), Thomas McCarthy (Spotlight), Lenny Abrahamson (Room), George Miller (Mad Max: Fury Road) y Adam McKay (The Big Short).
Quiero: Tarantino. Pero, como (inexplicablemente) no está nominado, que se lo lleve George Miller. Ya es hora, hombre.
Apuesta: George Miller. Quizá se lo arrebate Iñárritu, pero ya tuvo su momento con 'Birdman' el año pasado. 
MEJOR ACTOR
Nominados: Leonardo DiCaprio (The Revenant), Michael Fassbender (Steve Jobs), Eddie Redmayne (The Danish Girl), Bryan Cranston (Trumbo) y Matt Damon (The Martian).
Quiero: ¿Es que aún no ha quedado claro? DICAPRIO. 
Apuesta: DiCaprio. Siento miedito por Eddie Redmayne, pero ya se lo llevó el año pasado por 'La teoría del todo' y no creo que repita. Fassbender también es un rival importante. Pero, Leo, tiene que ser TUYO. 
MEJOR ACTRIZ
Nominadas: Cate Blanchett (Carol), Brie Larson (Room), Jennifer Lawrence (Joy), Charlotte Rampling (45 años) y Saoirse Ronan (Brooklyn).
Quiero: Brie Larson.
Apuesta: Brie Larson. Y muy merecido.
MEJOR ACTOR DE REPARTO
Nominados: Christian Bale (The Big Short), Tom Hardy (The Revenant), Mark Ruffalo (Spotlight), Mark Rylance (Bridge of Spies) y Sylvester Stallone (Creed).
Quiero: Tom Hardy, sin duda. Aunque Christian Bale y Mark Ruffalo también lo petan, ojo.
Apuesta: Sylvester Stallone. Iba a apostar por Tom Hardy, pero me he prometido pensar con la mente y no con el... corazón.
MEJOR ACTRIZ DE REPARTO
Nominadas: Jennifer Jason Leigh (The Hateful Eight), Rooney Mara (Carol), Rachel McAdams (Spotlight), Alicia Vikander (The Danish Girl) y Kate Winslet (Steve Jobs).
Quiero: Jennifer Jason Leigh. Es una diva tarantiniana en toda regla. 
Apuesta: Alicia Vikander. Está la cosa entre ella y mi Kate, pero creo que se lo llevará ella.
MEJOR GUION ORIGINAL
Nominadas: Bridge of SpiesEx MachinaInside OutSpotlight y Straight Outta Compton.
Quiero: ¡'Spotlight'!
Apuesta: 'Spotlight'. Y con razón.
MEJOR GUION ADAPTADO
NominadasBrooklynCarolThe Big ShortRoomThe Martian.
Quiero: 'The Martian'. I love it!
Apuesta: 'The Big Short'.
MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN
Nominadas: AnomalisaBoy & the WorldInside OutShaun the Sheep MovieOmoide no Marnie.
Quiero: ¿Hay alguna duda? 'INSIDE OUT'.
Apuesta: 'Inside Out'. 
MEJOR PELÍCULA DE HABLA NO INGLESA
Nominadas: El abrazo de la serpienteEl hijo de SaulA WarMustang y Theeb.
Quiero: ¿Queda muy mal decir que aún no he visto ninguna película de esta categoría?
Apuesta: Todo apunta a 'El hijo de Saul'.
MEJOR BANDA SONORA ORIGINAL
Nominadas: Bridge of SpiesCarolThe Hateful EightSicario y Star Wars.
Quiero: 'The Hateful Eight'. Morricone se merece un Óscar ya, hombre. Es el DiCaprio de la música.
Apuesta: 'The Hateful Eight'.
MEJOR CANCIÓN
Nominadas: «Earned it» (Fifty Shades of Grey), «Manta Ray» (Racing Extinction), «Simple Song #3» (La juventud), «Til It Happens To You» (The Hunting Ground) y «Writing’s on the Wall» (Spectre).
Quiero: Ninguna me entusiasma demasiado (donde esté «Glory»...), pero me quedo con «Til It Happens To You» de Lady Gaga.
Apuesta: «Til It Happens To You». 
MEJOR MEZCLA SONIDO Y MEJOR EDICIÓN DE SONIDO
No voy a mentir: estos premios me resultan un poco indiferentes y tampoco los diferencio demasiado. Creo que ambos van a ir a parar a 'The Revenant' o 'Mad Max'. Concretamente, Mejor Sonido para 'The Revenant' y Mejor Edición de Sonido para 'Mad Max'.

MEJOR DISEÑO DE PRODUCCIÓN
Nominadas: Bridge of SpiesThe Danish GirlThe RevenantMad Max: Fury RoadThe Martian.
Quiero: 'Mad Max' o 'The Danish Girl'.
Apuesta: 'Mad Max'.
MEJOR FOTOGRAFÍA
NominadasCarolThe RevenantThe Hateful EightMad Max: Fury Road Sicario.
Quiero: 'The Hateful Eight'. 'The Revenant' también es una pasada.
Apuesta: 'The Revenant'.
MEJOR MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA
Nominadas: El abuelo que saltó por la ventana y se largóThe Revenant y Mad Max: Fury Road.
Quiero: 'Mad Max'. ¿No os parece esto suficiente? Aunque poner tan feo a Tom Hardy en 'The Revenant' también tiene mucho mérito.
Apuesta: 'Mad Max'.
MEJOR VESTUARIO
Nominadas: CarolCinderellaThe RevenantThe Danish Girl y Mad Max: Fury Road.
Quiero: 'The Danish Girl'. Ya le debieron dar el Óscar a Paco Delgado con 'Los Miserables'.
Apuesta: 'Mad Max'. Aunque 'Carol' también tiene posibilidades.
MEJOR MONTAJE
Nominadas: The RevenantThe Big ShortMad Max: Fury RoadSpotlight y Star Wars.
Quiero: Se lo merecen todas, pero me decanto por 'The Big Short'.
Apuesta: Venga, me la juego: 'The Big Short'.
MEJORES EFECTOS VISUALES
Nominadas: The RevenantEx MachinaMad Max: Fury RoadThe Martian y Star Wars.
Quiero: 'The Revenant' y 'Mad Max' forever.

Apuesta: Está difícil la cosa, ¿eh? Pero algo tiene que catar 'Star Wars'.



Depende de lo que suceda, el lunes me veréis feliz o de luto. Alea iacta est!

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Despidiendo al 2015



No hay marcha atrás: 2015 se marcha para no volver jamás. Como es costumbre, llega la hora de hacer balance, rememorar momentos y soltar el típico discursito emotivo agradeciendo el cariño a los amigos y lo bien que te lo han hecho pasar. Pero yo no os puedo engañar. Mi 2015 no ha sido malo y, de hecho, estaba acabando bastante bien profesionalmente hablando. Se me presentan nuevos retos, tengo familia y amigos que me quieren y muchos sueños en la cabeza. Visto así, parece que he caído en el discurso cursi, ¿no? Puede ser, no voy  negarlo, pero lo que quiero decir es que, a veces, la vida decide cambiar de rumbo sin avisarte. La vida, esa que te permite seguir existiendo y que te da alegrías, puede arrancarte el alma en cuanto le plazca. Y a mí me ha arrancado un trocito de mí al llevarse a mi abuela. Hacía ya algún tiempo que no vivía las navidades con la misma ilusión de cuando era niña, pero esta pérdida me ha dejado definitivamente un regusto muy amargo. Jamás miraré a la Navidad con los mismos ojos.

La vida sigue y no espera. Los que pierden siempre son los que se van, aunque los que nos quedemos sigamos sufriendo. Pero, al fin y al cabo, continuamos con nuestra rutina, acudimos al trabajo, hacemos planes con nuestros amigos, seguimos viendo la televisión, nos hacemos fotografías y nos reímos de tonterías. Sería hipócrita y absurdo no hacerlo. Aunque todo sea dicho, te sientes incompleto y algo roto, y sabes que nunca podrás repararte del todo.

No tengo propósitos para el nuevo año. No quiero hacer más promesas que incumplir. Esta vez, quiero fijarme metas y llegar a ellas con acciones. Esta vez, quiero cambiar las palabras por hechos. Por supuesto que os deseo salud, amor y dinero, pero también me gustaría tomarme la libertad de daros un consejo: no dejéis para mañana lo que podáis hacer hoy. Y no me refiero a estudiar para un examen o planchar la ropa, sino pequeños detalles como decir 'te quiero' a alguien que te importa, hacer una llamada o tener un detalle bonito. Hacedlo, porque puede que llegue el día en el que esa persona no esté. Y os aseguro que entonces será demasiado tarde.


                               

domingo, 29 de noviembre de 2015

'Life', la continuidad de James Dean


"No puedo cambiar la dirección del viento, pero sí ajustar mis velas para llegar siempre a mi destino"


James Dean desconocía que su destino era morir en la carretera y convertirse en un icono cultural para las generaciones venideras. Lo que sí sabía era que la vida es corta y no merece la pena desperdiciar el tiempo intentando ser alguien que no eres en realidad. Esta naturalidad, sumada a una carisma innata, hicieron del malogrado actor un mito. Sin embargo, no estuvo solo. El famoso fotógrafo de estrellas hollywoodienses, Dennis Stock, contribuyó en gran medida a su éxito. Quiso hacer algo más que observarle desde la distancia, en alfombras rojas o tras las cámaras del rodaje de sus películas. Se acercó a él y se esforzó por mirar más allá de su carácter irascible y su mirada atormentada. Y es que, bajo una aparentemente imperturbable coraza de rebeldía, Dean escondía una sensibilidad desbordante y un corazón puro que Dennis logró plasmar en sus fotografías.



                                   Life (2015)

Esta corta pero intensa relación entre James y Dennis ha sido bellamente representada en la película Life (2015) de Anton Corbijn. Bien es cierto que es una cinta, en principio, para un público reducido, aquel que ama a James Dean y se siente feliz cada vez que revive, aunque sea a través de los actores que le interpretan -Dane DeHaan, en este caso-. Con esto quiero decir que para los que no conocen mucho acerca de Dean y el cine de los 50, Life puede resultarles algo lenta y difusa. Es cierto que no se profundiza demasiado en la vida de Jimmy y que el espectador que desconozca los detalles de su tortuosa infancia y hasta de su fatal desenlace, se quedará con ganas de saber más. Para ello, recomiendo no solo ver las tres obras maestras de Dean -'Al este del Edén, 'Rebelde sin causa' y 'Gigante'-, sino también el biopic sobre el actor de Indiana, James Dean (2001), protagonizado por el genial James Franco.

James Dean (2001)

Disfrutad y... vivid.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Cómo sobrevivir en el gym


Ir al gimnasio tiene muchas ventajas: te sientes realizado, estrenas mallas y te dan una tarjeta chula que guardas en la cartera para aparentar ser sano y deportista. A simple vista, parece que no hay nada que pueda fallar, pero el gimnasio es todo un ecosistema en el que no es fácil sobrevivir. Estas son algunas de las razones que pueden causar tu extinción en el universo de las pesas y las clases de aeróbic:

1. Las máquinas
La película 'Yo, Robot' retrata muy bien la lucha entre humanos contra máquinas. Pero, si hay unas máquinas temibles, esas son las del gimnasio. Ellas son las que marcan el principio del fin. Incluso en tu primer día de gym pueden dejarte por los suelos. Con sus cientos de botones, más que los de una nave espacial, harán que pierdas la cabeza y hagas el ridículo a partes iguales. Tendrá que acercarse a ti un monitor para decirte, con expresión de vergüenza ajena, que para que se encienda la pantalla de tu bicicleta elíptica no tienes que pulsar todos los botones como un poseso en busca de una clave secreta. No, amigo, la única cosa que tienes qué hacer es... pedalear. Ah, e intentar no caerte de la cinta de correr, claro.


2. El juego del "Yo soy más fuerte"
Da igual si eres chico o chica: siempre intentarás de aparentar. Quieres fortalecer bícpes, tríceps y todos esos músculos que riman entre sí, por lo que decides hacer pesas. Empiezas suave, pero ves a tu alrededor como el resto de 'deportistas' levantan el triple de peso que tú y te miran con lástima. No quieres ser menos que ellos ni tampoco quedar mal delante del monitor -o monitora- guapo de turno, así que aumentas el peso. ¡Perfecto! Has conseguido impresionarles a todos, pero también una contractura en los hombros y el premio al idiota del año.

3. El ritmo se lleva en las venas (pero tú no)
Hay personas que tienen gracia, otros que lo intentan y después estás tú, que hasta Pikachu borracho baila mejor que tú. No sabéis lo frustrante que es llegar a clase de Zumba, ataviada con tus mejores galas deportivas y tu Ventolín para no asfixiarte, comenzar a bailar, intentando seguir los pasos del profesor, y acabar dándote cuenta de que hasta las ancianas de la última fila parecen salidas de un videoclip latino si se comparan contigo. En serio, no es fácil.


4. Antes muerta que sencilla
En el gimnasio aprenderás a odiar a algunos tipos de personas. Primero está el grupo de los repelentes, esos pesados que conciben el gym como un espacio para hacerse pasar por relaciones públicas, un lugar donde hablar y preguntas cosas absurdas a todos, además de pelotear a los monitores y tratar acaparar el protagonismo de sus clases. Odioso, ¿verdad? Pero aún más odiosas son esas personas que parecen salidas de un catálogo de Abercrombie. Sí, me refiero a esos chicos a los que sudar les sienta de maravilla y a esas chicas a las que no se les mueve un solo pelo de su coleta cuidadosamente peinada. En cambio, cuando acabas tu clase de spinning, te sientes como si acabaras de librar una batalla de la Segunda Guerra Mundial, con las rodillas doloridas y el pelo en tu cara que, por cierto, está sudorosa y más roja que la manzana de la portada de 'Crepúsculo'.

5. La piscina, ese mundo por descubrir
Pero no todo van a ser clases de aeróbic, bancos de pesas y profesores de pilates que te obligan a estirarte hasta que tu columna vertebral se parta en dos. La piscina y el spa forman también parte de este peligroso ecosistema y tú piensas que por fin podrás relajarte haciéndote unos largos a mariposa -más bien a estilo perrito- y relajándote bajo los chorros del balneario. Sin embargo, tu visita al mundo marino del gimnasio puede ser también terrorífica. Ya no es solo que habrá nadadores que te hagan sentir como una tortuga marina al pasar a tu lado invadiendo tu calle de la piscina ni que te sientas marginado en una sauna en la que todos entran acompañados para charlas al calor del vapor, sino que tienes que ponerte el gorro. Y a NADIE, ni siquiera a Beckham, le sienta bien un gorro de piscina. Y si además tiene la melena de Mufasa, como yo, prepárate para parecer un completo alien con tubérculos en tu cabeza al ponerte ese gorro de goma que con tanto cariño has comprado.
¿De verdad os imaginabais así?

Ahora ya sabes que no es fácil sobrevivir al gimnasio. Muchos han perecido en el intento y otros se conforman con hacerse fotos de postureo-runner. No obstante, si quieres, puedes. De verdad. Simplemente tienes que tener fuerza de voluntad, perder la vergüenza y sonreír a pesar de que sientas (otro) calambre en la pierna o de que hasta un palo hace mejor aeróbic que tú. ¡Ánimo!

lunes, 9 de noviembre de 2015

Sobre ir al cine solo



Te mueres por ver una película súper freaky y nadie te quiere acompañar al cine. Tus amigos te evitan, tu novio/a te pone excusas y hasta tu hermano pequeño no se deja comprar por una bolsón de gominolas. Te resignas a esperar a que la peli salga en DVD, Blu-Ray o esté disponible en Internet para así poder verla mientras meriendas un kilo y medio de helado de stracciatella y una bolsa tamaño familiar de patatas fritas con sal. Pero en el fondo sabes que nada será igual. No quieres esperar y no quieres verla desde el mísero sofá, sino que prefieres contemplar a tu actor favorito en una pantalla de cinco metros y con un equipo de sonido profesional. Amigo... has de asumir que deberás hacerlo solo.

   

Yo no había ido al cine sola jamás, pero hace unos días decidí probarlo por puro placer. Vale, tampoco sabía a quién podría arrastrar para ver los ritos satánicos de Regresión, pero de veras que me apetecía experimentarlo de una vez por todas. Tengo que decir que no fue una experiencia traumática y que esa noche pude dormir tranquila. De hecho, no descarto repetir el 'experimento' porque creo de verdad que acudir al cine solo tiene más ventajas de las que se cree.

El primer punto que destacaría es la libertad de organización. Puedes salir de casa a la hora que creas conveniente, sin sufrir las consecuencias de la falta de puntualidad de algunos de tus amigos. Por ejemplo, yo soy de las que les gusta entrar antes a la sala para escuchar unos minutos de la música que ponen (normalmente, canciones de Nek y de Anastacia) mientras me acomodo, reírme con los anuncios publicitarios (y del patito que se choca con el logo de Cinesa, todo hay que decirlo) y enterarme antes que nadie de los estrenos de otras películas gracias a los tráilers a todo volumen.

Una vez que estás sentado en tu butaca, puedes disfrutar de la experiencia mística de aspirar el aroma a palomitas que invade la estancia, cerrando los ojos y estirando las piernas sin necesidad de dar explicaciones a tu compañero ni de escuchar sus avisos del tipo "Eh, que empieza la peli, apaga el móvil". Creedme cuando os digo que SIEMPRE silencio el móvil y no necesito advertencias. Al menos, no desde que a los quince años viendo Hancock toda la sala se rió de mí cuando mi móvil interrumpió la emotiva escena final con la risa de Shin Chan.

Las luces se apagan y tú abres la bolsa de palomitas sin pudor. Estás solo y todos los nachos son para ti. Olvídate de la incomodidad de tener que mantener el brazo extendido para que tu compañero pueda coger patatas o chucherías. Tampoco le escucharás sorber la Coca-Cola ni masticar el regaliz. Solo estáis tú y tus palomitas.

        

La película comienza y estás solo, pero también libre. Sí, libre para reír sin necesidad de sentirte estúpido cuando tu amigo no se ríe contigo y libre para llorar sin temor. Porque los sensibles como yo sabréis que no hay nada más incómodo que tratar de contener las lágrimas, que hacen que los ojos te escuezan y la cara te arda del esfuerzo. Incluso podrás permitirte el lujo de emitir el 'suspirito' final del llanto. Sabéis a qué me refiero, ¿no?

Transcurren los minutos de metraje hasta que la película llega a su fin. Los créditos aparecen y tú puedes disfrutar de ellos sin un amigo insistente que empieza a recoger sus cosas antes de tiempo y te empuja para que os vayáis a pesar de que casi todos siguen en sus asientos. Tú estás solo y ves cómo las parejitas y los grupos de amigos se ven obligados a comentar la película, a determinar si es buena o mala sin ni siquiera haber tenido tiempo de digerirla. Solo tú dispones de la suerte de reflexionar sobre ella, de forjar una opinión en tu interior, de razonar por qué la película en cuestión te ha maravillado o te ha parecido la mayor chorrada nunca vista. Nadie te influencia y posees todo el poder.


domingo, 18 de octubre de 2015

Las 12 películas que más me han hecho llorar

Eres consciente de que tienes un problema cuando lloras hasta con los anuncios de muebles. Aun así, el cine no nos lo pone demasiado fácil a las personas sensibles y yo me considero ya una víctima emocional de algunas películas. En esta lista he recopilado 12 de ellas, aunque admito que me ha costado bastante trabajo decidir cuáles incluir porque he derramado lágrimas hasta con comedias americanas. Disfrutadlas y preparad pañuelos si no queréis acabar así.

                               


12. Remember me (2010)
A Tyler Roth (Robert Pattison) todo le sale mal: su hermano se suicida, sus padres se divorcian y a su dulce hermana pequeña le hacen bullying en la escuela. Sin embargo, su vida empieza a cambiar cuando conoce a una chica, Ally (Emilie de Ravin), de la que se enamora locamente. El final de la película y el contexto en el que sucede serán lo que os deje rotos, lo aviso.
                                  

11. El Mayordomo (2013)
Solamente por el genial reparto de esta película (desde Forest Whitaker y Robin Williams hasta Jane Fonda y el cantante Lenny Kravitz) ya merece la pena verla. Pero, además de ello, os indignaréis y emocionaréis a partes iguales al recorrer la historia de lucha contra el racismo en Estados Unidos. Son muchas las películas recientes que versan sobre la discriminación racial en tierras americanas como 12 años de esclavitud (2013) y Selma (2015), pero para mí esta es la mejor.
                                   

10. Planta 4ª (2003)
Fue la segunda película española más taquillera de 2003 y no me extraña. Está basada en la obra teatral Los Pelones de Albert Espinosa, un escritor con el que confieso que también he llorado al leer sus libros. Lo mejor de ella es que, a pesar de su crudeza, trata el tema de las enfermedades terminales con humor. Juan José Ballesta está espléndido en el papel de Miguel Ángel, un niño enfermo de cáncer que consigue mejorar la vida de muchas personas.
                                     

9. Siempre a tu lado, Hachiko (2009)
Tengo que admitir una cosa y espero que no me juzguéis por ello: a veces lloro más con las muertes de los animales en una película que con el sufrimiento de las personas. Hachiko es una película demoledora basada en hechos reales que romperá el corazón de aquellas personas que aman los animales y, sobre todo, de aquellos que tienen una mascota a la que adoran. Los que la habéis visto sabéis que no miento.
                                    

8. Fast and furious 7 (2015)
Creo que aún no he superado el precioso homenaje que le hicieron a Paul Walker en el final de la séptima entrega de Fast and furious. Es realmente difícil tratar de contener las lágrimas a lo largo de una película plagada de guiños hacia el actor protagonista, fallecido durante el rodaje de la misma. Aun así, esta cinta es un regalo para los amantes de una saga que, en mi opinión, debería acabar aquí.
                                     

7. Big Fish (2003)

A Tim Burton se le conoce sobre todo por sus producciones más macabras (y geniales) como Eduardo Manostijeras (1990)Pesadilla antes de Navidad (1993). Sin embargo, para mí la mejor película del excéntrico director es Big Fish, donde no renuncia a la originalidad ni a regalar una preciosa enseñanza: nadie muere si deja razones para ser recordado.
                                     

6. El club de los poetas muertos (1989)La escena de "Oh capitán, mi capitán" se ha grabado a fuego en los corazones de todos los que han visto esta película. A mí me emocionó muchísimo y el personaje de Robin Williams me ayudó a ver la vida de otra manera. También me encanta el papel de Ethan Hawke, jovencísimo en esta peli, todo un homenaje a la entrega y dedicación de los docentes.
                                   

5. El diario de Noa (2004)
Maldigo y bendigo a la vez a Nicholas Sparks por construir historias tan bonitas y lacrimógenas como esta. No os engaño cuando digo que se me humedecen los ojos cada vez que recuerdo el desenlace. Tampoco os miento al deciros que he visto esta película más de diez veces y no me canso de ver a Ryan Gosling diciendo: "Dime lo que quieres que sea y lo seré por ti".
                                    

4. Million Dollar Baby (2004)
Clint Eastwood es un genio y creo solo un diminuto porcentaje de la población mundial no ha llorado con alguna de sus películas. Million Dollar Baby me desgarró especialmente y el tándem Clint Eastwood - Hilary Swank tiene la culpa de ello. La actriz se llevó un Oscar por interpretar a Maggie Fitzgerald, una mujer luchadora que quiere cumplir su sueño de ser boxeadora profesional. Pero no es la única vez que Hilary me ha hecho llorar, puesto que también protagoniza la siguiente película de esta lista.
                                  

3. P.D Te quiero (2007)
¿Sabéis lo que es llorar desde el PRINCIPIO de una película? Pues en P.D Te quiero sucede esto y no lo vais a poder remediar. No digo más.
                                 

2. En busca de la felicidad (2006)A ver, Will Smith, no puedes pasar de hacernos reír a carcajadas en El príncipe de Bel-Air a arrancarnos el alma con películas como esta. A mí me la pusieron en el instituto y pasé una vergüenza terrible al continuar sollozando en los pasillos. Por eso, os aconsejo que disfrutéis de esta historia de superación en vuestra casa y sin compañía.
                              

1. La vida es bella (1997)Solo una película podía estar en la cúspide de mi Top 12 de películas de llorar: La vida es bella. Roberto Benigni retrató el horror del nazismo de una forma alegre y original, aunque precisamente ese contraste es lo que te parte el corazón. La escena de "Buenos días, princesa" y el desenlace de la película son los momentos en los que más lloré. No la olvidaré nunca.
                           

viernes, 2 de octubre de 2015


Aléjate de todo aquel que quiera decidir por ti. Huye de las personas que corrijan tus pensamientos e inquietudes. Escupe en frases como "Esto es así porque siempre ha sido así". No confíes en los pesimistas ni en los que dicen saber más que tú por ser mayores, de otro sexo o de otra raza. Sigue tus instintos, cree en ti, valórate. Trabaja mucho, lucha por tus sueños, proporciónate placeres. Disfruta de la vida a tu manera, no del modo que algunos deciden que es el correcto. Si te prohíben leer un libro, devóralo aún con más ganas. Escucha la música que incomoda a los tipos serios, baila sin vergüenza y canta sin micro. No te sientas culpable por elegir tu propio destino.



Acércate a las personas tolerantes y a las que ríen con ganas. Habla, debate, discrepa y cambia de opinión. No prejuzgues y no te juzgues. Ve películas que te hagan reír, llorar o no sentir nada. Tú decides tus gustos y no las marcas ni ese 'amigo' tuyo que se cree el mejor. Sueña, aspira alto y no te sientas loco por ello. Vive en una película en la que seas tú el que decides los colores.






* Imágenes de la película 'Pleasantville' (1998)