miércoles, 13 de junio de 2012

Un día en la radio: "Que me cuentas FM".

El pasado martes 12 de junio estuve por primera vez "on the air". Sí, estuve en la radio, concretamente en la emisora mostoleña Que me cuentas FM.

Alberto, el director, fue muy amable desde el principio, haciéndome sentir muy cómoda durante la entrevista y dejando atrás los nervios. Así lo hizo también Natalia, que contó muchas noticias interesantes, y el resto de compañeros que fueron llegando más tarde.

Estuve hablando de lectura y escritura, pero también de Periodismo y de los proyectos periodísticos en los que participo (revista "Be Yourself") y participaré ("Objetivo Periodismo"). Además de charlar sobre estos temas y sobre el mundo de los blogs, tuvimos tiempo para reírnos y enorgullecernos de pertenecer al mundo friki de la literatura ("Harry Potter", "El señor de los anillos", etc.).

Y habiendo hablado sobre todo esto durante la emisión, no podía hacer menos que plasmar mi experiencia en uno de los blogs sobre los que hablamos. Sí, este blog. Lo cierto es que la radio es un ámbito muy interesante y espero volver a repetir la experiencia muy pronto.

Por último, me gustaría recomendaros esta fantástica emisora paisana mía (y de Iker Casillas ;D) de la que es fan hasta el acalde de Móstoles. El horario de emisión lo tenéis en su web ( http://www.quemecuentasfm.com/ ) además de otras muchas sorpresas. Espero que les vaya muy bien y tengan cada vez más éxito, se lo merecen.

Con ganas e ilusión, ¡todo es posible!

                                                                     ¡En antena!

                                                   Con Alberto y Natalia de QMC FM.   

lunes, 4 de junio de 2012

Trucos para aprobar SELECTIVIDAD.

Selectividad. PAU. Varias formas de denominar lo que para muchos es una tortura. Después de un 2º de bachillerato agotador en el que han intentado condensar la materia de años en apenas unos meses y en el que hemos dejado de tener vida social tal como la conocíamos, toca la recta final, empollar como si no hubiera mañana para hacer los exámenes de nuestra vida en apenas ¡3 días! Unos días de nerviosismo y de Redbull en los que nos jugamos, básicamente, nuestro futuro.
Pero, ¡no temáis! Hay demasiados mitos sobre Selectividad, creedme: no es tan difícil como la pintan.
Lo peor es 2º de bachillerato, curso agobiante por antonomasia, Selectividad se aprueba sin problemas. Y si no te lo crees, sigue los pequeños consejos que te daré a continuación y haz la prueba ;)



PRE-SELECTIVIDAD.
Sí, es decir, hoy. No estáis nerviosos, ¿no? Bah, qué va... bueno, puede que un poco. Pues ¡fuera nervios! Ahí van unos pasos imprescindibles antes de los exámenes que harán que triunféis:

1) El día antes NO se estudia: Puede sonar un poco heavy, pero hacedme caso. Como mucho podéis repasar un poquito, pero lo que no hayáis hecho ya, no se os va a quedar hoy. Después de un pequeño repaso, toca pasar una tarde tranquila, bien dando una vuelta, jugando al Call of Duty o viendo vuestra serie favorita. Una mente despejada es una mente triunfadora, os lo aseguro.

2) En el material... ¡que no os pille el toro!: Sí, básicamente que no os dejéis el estuche sin hacer hasta el último minuto. Aseguraos que vuestro boli pinta (ya sabéis que los BIC son mágicos en esto) y llevad otro de respuesto. Lo mismo os digo con el tippex, pues en los exámenes no podréis andar pidiéndolos. ¡Ah! Y recordar la calculadora, la regla, el compás, DNI y toooodo lo que necesitéis. ¡Ah! Y llevad RELOJ. Si lo dejáis hecho hoy, mañana no os pondréis nerviosos por estos pequeños detalles.
3) Nada de trasnochar: Si no queréis que la Universidad al día siguiente parezca una escena de The Walking Dead, ¡acostaos pronto! Tampoco como para ver los Lunnis, pero descansad, en serio. Charlar un poco con vuestros amigos por Tuenti y demás (NO de Selectividad, sino de otros temas, o en todo caso para animaros y deciros lo bien que os va a salir), escuchad vuestra canción favorita o leed un rato (y no valen los apuntes, listillos). Después, a dormir y a levantarse como una rosa.



LLEGA EL DÍA...

Os despertáis y... ¡es el día de Selectivdad! No os agobiéis, seguid estos tips:

1) Desayunad como el primo de Zumosol: No es cuestión de hacer un desayuno americano con bacon y huevos, pero tampoco saltarse la comida más importante del día. Tenéis que tener fuerzas, así que desayunad bien y sentados, nada de tomarse un Actimel express e irse, ¿eh?

2) Ante todo, antelación: Es mejor llegar pronto y esperar allí un tiempo (que estaréis con vuestros compañeros) que apurar hasta el último minuto, pues puede haber caravana, fastidiarse el Metro, etc. Además, el profesor/a que os acompañe os lo agradecerá, pues así podrá poner todo en orden, informaros y repartir las pegatinas con más facilidad (que por cierto, pueden estar defectuosas, por lo que yendo con tiempo esos errores se solucionan en cuestión de segundos).

3) Antes del examen NO se estudia: Yo si fuera vosotros ni me llevaría los apuntes, pero sé que no podréis resistir esa tentación. Sin embargo, no os aconsejo estar repasando hasta que os llamen. Eso os pondrá más nerviosos, os hará pensar "Uy, esto no me lo sé; Como esto entre estoy perdido; ¿Por qué lo tenemos diferente?;..." y eso no es bueno. Además, lo último que os hayáis leído será lo que pongáis en el examen, venga a cuento o no. Ya sabéis, a charlar con los amigos y a despejarse.

4) OPTIMISMO: Y en mayúsculas, sí. Durante todos estos días, mucho optimismo. Nada de morirse de los nervios o de derrumbarse porque no nos lo sabemos todo. Tenéis que creer en vosotros y pensar que aprobaréis sin problemas. Creedme, ir tranquilos y seguros de vosotros mismos es más importante que saberse de pe a pa la materia. De hecho, este consejo es el más personal e importante que os puedo dar.

DURANTE LOS EXÁMENES:
1) La cabeza fría:
No os asustéis al ver el semblante serio de algunos profesores o las inmesas aulas de la Universidad. Seguid todas las instrucciones que os den, escuchad todo lo que os digan y empezad el examen cuando os lo manden. Cero nervios, pues sino podéis cometer errores como colocar vuestra pegatina mal, degradar la hoja del examen, etc.

2) Un pequeño esquema: Vale, es cierto que hay mucha materia y muy poco tiempo, pero no empecéis a escribir como posesos. Lo primero, leed bien las preguntas, pues a veces contestamos mal porque no sabemos qué nos preguntan. Y ante cualquier duda de enunciados, preguntad a los profesores, no perdéis nada (sin ser pesados, claro). Algo muy recomendable es haceros en sucio un pequeño esquema (en la hoja de preguntas, por ejemplo) para ordenar vuestras ideas. El contenido lo tenéis en la cabeza, pero para no poner de más o de menos, o cosas que no vengan a cuento, es mejor perder un par de minutos en pensar en qué queréis escribir. Si no, podéis cometer el error de olvidaros cosas importantes y añadirlas al final, algo que denota una falta de organización. Esto es muy recomendable para asignaturas de gran desarrollo como Historia, Literatura, Biología, Geografía, etc.

3) Buena presentación: Ya os lo habrán dicho mil veces, pero persisto: hacedle fácil la lectura del examen al corrector. Tampoco es necesario escribir como hacían los monjes en los códices, pero no abuséis del tippex, intentad hacer una letra clara y legible (nada de letras diminutas, ¿eh?), destacad los títulos y apartados y dejad margen y espacios.

4) Relacionad: Que se note que sabéis. Aunque os pregunten un tema concreto, siempre que venga a cuento podéis incluir otras cosas que os sepáis. La relación entre temas se valora mucho, pues demuestra que no habéis estudiado de memorieta, sino que controláis la asignatura y la comprendéis.

5) Buena expresión: Doy por hecho que tenéis claro que las faltas de otrografía se pagan caro y que andaréis con ojos, pero prestad también atención a la expresión. No escribáis frases super complicadas, sino simples y claras. No repitáis términos, sino que podéis utilizar sinónimos. Utilizad un léxico amplio y rico, que se vea que tenéis vocabulario.

6) Picardía: Sí, eso mismo. Como os he dicho, contad todo lo que sepáis, siempre sabiendo resumir y condensar, pues no hay mucho tiempo. Pero además, algo muy valorado es que relacionéis la materia con cosas que aparentemente no vienen a cuento pero que pueden gustar mucho al corrector. Por ejemplo, si en Literatura os preguntan por el teatro de la posguerra, poned algo de la actualidad. Sí, sí, como lo leéis, citad (si os lo sabéis) a algún dramaturgo actual o decid en una línea el gran éxito de los musicales. Eso demostrará que sois personas cultas que estáis al tanto de la actualidad y sabéis aplicar vuestros conocimientos al mundo en el que vivís.

AL SALIR DEL EXAMEN.
Al salir del examen... ¡adiós examen! Nada de comparar respuestas ni hablar de los exámenes posteriores, sino que relajación y calma. Y optimismo y ganas para los exámenes que queden.




Más o menos estos son los trucos que harán que aprobéis Selectividad, así que con estos consejos, optimismo y un poco de suerte ¡tenéis todo hecho!
Y os lo repito: es fácil aprobar. Así que fuera nervios, creedme que después recordaréis estos momentos con risa...


¡Mucha suerte!

domingo, 3 de junio de 2012

Universidad, una experiencia.

Cuando éramos pequeños, nos imaginábamos la Universidad de mil maneras que, posiblemente, no coincidan con la realidad que estamos conociendo.
Al igual que muchos de vosotros, este ha sido mi primer año de Universidad, un año en el que mi formación ha dado un giro considerable y me ha formado más y mejor como estudiante e incluso como persona. Como estudiante por el nuevo abanico de contenidos que se ha abierto ante mis ojos, nuevas posibilidades que explorar dentro del ámbito que me apasiona (en mi caso, el Periodismo). Como persona porque, al conocer a gente de todos los puntos de España y de todo tipo de ideologías, pensamientos, etc, aprendes a ser más tolerante y más curioso en cuanto a conocer distintos estilos de vida, creencias, opiniones, etc.

Introduciéndome más concretamente en mi carrera, Periodismo, he de decir (y con toda la modestia posible) que a pesar de ser mi primer año he aprendido bastantes cosas, o al menos esa es mi impresión. Desde la esencia de la profesión que siempre ha de conservarse (implicación, búsqueda de fuentes fidedignas, lo humano en la información, etc.) hasta la utilidad de las nuevas tecnologías y las redes sociales en la práctica periodística (capacidad de feedback con los lectores, utilizar lo multimedia para atraer e impactar, etc.). Aunque algunas asignaturas han sido más pesadas, he de reconocer que están bastante relacionadas con mi carrera, al igual que otras asignaturas me han descubierto otras caras del Periodismo que no conocía.
Por otro lado, en este nuevo año he puesto en práctica mis recién adquiridos conocimientos en la revista Be Yourself (en la que escribo reportajes), y lo haré en un futuro muy cercano en el periódico digital Objetivo Periodismo. Estas colaboraciones que hago por el amor al arte me están enseñando bastante, y espero que en un futuro me sirvan para ser una auténtica profesional.

Eso sí, a pesar de lo que creo que estoy aprendiendo en mi primer contacto con la Universidad, he de reconocer que a veces resulta agobiante (sobre todo por el esfuerzo exigido por el Plan Bolonia, del que ya hablamos en una entrada anterior), es decir, que no os creáis que en la Universidad os pasaréis el día jugando al mus y de fiesta, porque eso es una utopía creada por las típicas películas americanas....

Concretamente en mi caso, he de decir que estoy muy orgullosa de los compañeros con los que me ha tocado "convivir" estos 8 meses, pues todos tienen algo que puede aportar al Periodismo y, sobre todo, a la vida. Ojalá en un futuro todos acabemos la carrera sin problemas y podamos trabajar en lo que nos gusta.

Y, por último, animar a todo el que lea esto a que estudie una carrera (si realmente le apetece dedicarse a ello) y a que disfrute de esta experiencia. Por desgracia, cada vez es más costoso acceder a la Universidad, pues las tasas han alcanzado precios desorbitados que no todas las familias pueden pagar (mientras que están disminuyendo las becas de todo tipo). Es una de las cosas que más me indigna del panorama español actual, pues creo que no habría que tocar bajo ningún concepto los pilares del estado de bienestar, aquellos que levantan y levantarán nuestro país: Sanidad y Educación.

Sea como sea, no acepto el pesimismo como animal de compañía, y creo firmemente que la situación evolucionará a un estado más sostenible y beneficioso para todos los españoles y que, por suerte, cada vez más gente tendrá la oportunidad de asistir a la Universidad. Creer no cuesta nada...

jueves, 19 de abril de 2012

Post express: Indignación

Esta es una entrada express, espontánea, nacida de mi conducta (a veces) impulsiva. Las palabras se agolpan en mi pecho, me oprimen la garganta y siento ese peso en el estómago tan incómodo. Sí, necesito escribir esta entrada, por muy fugaz que sea.

Estoy decepcionada. Siento que soy hasta... pesimista. Yo, defensora del optimismo, de la fe y de las personas soñadoras. Yo, la mejor amiga de las utopías (que para mí nunca han existido, pues todo es posible).
Yo... ahora mismo soy una ciudadana hundida.
Estoy decepcionada con España, con mi país.

La situación económica ha ido del mal en peor y la crisis ha llenado las calles españolas de vagabundos y desprovisto a las familias de recursos, de hogar, de paz.
Las cifras de paro no cesan su vertiginoso crecimiento. Los trabajadores aceptan a veces míseros sueldos con tal de conseguir empleo y llevar algo de ingresos a casa. Los autónomos ven como la empresa por la que han luchado toda su vida se desmorona. El INEM se ve desbordado, y los ojos de la gente se ven grises y llorosos.

Socialmente estamos divididos. Ahora mismo, no me siento representada por ningún político. Estoy indignada con el Gobierno, con los altos cargos e incluso con la prensa. También con los sindicatos y con los que anteponen a cualquier cosa sus intereses. En vez de informarnos, disentir y luchar como democracia que somos, nos separamos y peleamos, la desunión reina en nuestro país.

Reinar... suena irónico, ¿no? Nuestro rey, Juan Carlos I, acaba de protagonizar un escándalo (caza de elefantes en Botsuana) en el que no voy a profundizar, y aunque se ha disculpado ante España y mi opinión sobre la monarquía es la misma, reconozco que me duelen bastante estos escándalos de la Casa Real y me gustaría que hubiera más transparencia.

Y por último, la gota que ha colmado el vaso, la llama que me ha encendido: los recortes. Sí, recortes camuflados por los políticos bajo eufemismos como "ajustes", pero recortes al fin y al cabo. Recortes no precisamente realizados sobre sus desorbitados sueldos, ni sobre armamento. Recortes en las bases del estado, en el sustento del país, en educación y sanidad.
Poco queda ya de la sanidad totalmente gratuita, pues la Ministra de Sanidad Ana Mato (y otros políticos) han defendido el copago (a pesar de que el PP en campaña dijo que el tema del copago no estaba sobre la mesa), viéndose obligados los PENSIONISTAS a pagar parte del coste de los medicamentos, por ejemplo.

En educación, España retorna a los 60. Los pupitres estarán más juntos y las aulas hacinadas. El número de alumnos por clase aumentará para ahorrar gastos, lo que significa el despido de profesores. Esto degradará aún más la calidad de la enseñanza, una enseñanza pública y libre por la que se ha luchado tanto a lo largo de la Historia.

Y, como universitaria, hoy he tenido el disgusto de enterarme de los recortes en este ámbito. Los estudiantes ya no pagaremos el 15% de la matrícula (el resto lo paga el Estado), sino del 25%, lo que significa que pagaremos el DOBLE por asistir a la Universidad. Esto implica que cada vez menos personas tengan la posibilidad de estudiar y que la indignación siga apoderándose de los jóvenes y de los ciudadanos en general.


Sí, estoy indignada y antes he estado abatida, reconozco que la situación me supera.
No obstante, no voy a hundirme en la tristeza, y ni mucho menos en la pasividad. Pienso luchar, luchar por lo que creo justo, luchar por mi futuro, luchar por volver a ver a la España que me vio nacer (y no lo que hay ahora).

miércoles, 28 de marzo de 2012

Gallardón explica como ser una "mujer auténtica".

Puede parecer un titular cómico, una parodia, algo inventado. Sin embargo, no se aleja tanto de la realidad como quizá creáis.

Ayer se sembró la polémica en las redes sociales a causa de las declaraciones que el ministro de Justicia emitía en el Senado: "La maternidad libre hace a las mujeres auténticamente mujeres".

Lo cierto es que, al menos hoy, no me voy a adentrar en la cuestión del aborto. Hay personas que lo secundan mientras que otras están en contra. Opiniones necesarias y respetables. Lo que no es necesario ni respetable ni válido es utilizar dudosos, incoherentes e incluso machistas argumentos. Toda opinión bien fundamentada es válida, pero respecto a este tema tan controvertido he escuchado todo tipo cosas.
Lo que tampoco es válido es utilizar el "truco" de alabar hasta la saciedad la maternidad como hace Gallardón. Y, sin duda, lo que no se puede consentir son frases como la "perlita" que hizo arder ayer las redes sociales. ¿Acaso las monjas no son auténticas mujeres? ¿Y cualquier fémina que no tenga hijos tampoco? ¿Yo no soy una auténtica mujer? ¿Qué somos entonces? ¿Especies de transición entre mujer y qué se yo?

Realmente quiero pensar que el señor Gallardón emitió estas palabras a causa de los nervios, intentando defender su causa y confundiéndose de tal forma que hizo que en su boca muriera más de un pez. Quiero pensar que se explicó mal, que trató de destacar la belleza y el valor de la maternidad y la importancia de la mujer como creadora de vida. Quiero pensar muchas cosas, aunque al no ser la primera vez que declaraciones de Alberto Ruiz-Gallardón alimentan el fuego  de la crítica social y por parte de los medios, me da qué pensar. A veces, al abrir un periódico nos encontramos noticias de escaso valor novedoso y de interés público, noticias que reproducen tal cual las palabras emitidas por el político de turno frente a la prensa. Algunos políticos (u otros personajes públicos) realizarán estas controvertidas declaraciones sin darse cuenta (errar es de humanos) o porque es lo que realmente creen y sienten, pero creo que la mayoría se limita a exponer frases descabelladas que causen polémica al instante y mediante el efecto dominó se extiendan como la pólvora en redes sociales como Twitter. ¿Qué importa si esto mancilla su reputación? Su nombre aparece en los hashtags, y eso es lo que cuenta. Hay un Trendin Topic en su honor, ¿qué más da que esté lleno de críticas? Está ahí, visible en la red, difundido de boca en boca y de retweet en retweet, lo que aviva la fama del personaje en cuestión. Lo que importa es que sus palabras han salido en la prensa, y esta a su vez ha llegado a miles de ciudadanos que, enfurecidos, irónicos o desconcertados, no dudan en comentar el "tema del momento". ¿Lo peor? Que la prensa pica, cae en las redes de estas artimañas "busca-fama" y difunde información de dudoso valor periodístico. Y a su vez, los ciudadanos de a pie continúan contribuyendo a la planificada estrategia del protagonista de la polémica: llamar la atención, impactar y no ser olvidado.

Y es que parece que realmente no importa lo que digan de ti mientras escriban bien tu nombre.


Firmado: Lidia.

jueves, 22 de marzo de 2012

#JuevesLaico

Sin duda, para que un país prospere es esencial que se constituya sobre una economía fuerte, una óptima calidad de vida y una política responsable. Pero además de ello, es importante que la sociedad esté regida por los valores del respeto y la tolerancia. Si se desea ser amigo de los derechos fundamentales, estos dos valores han de ser mimados y estar garantizados para todos.

He querido hacer esta introducción para sentar las bases del tema que voy a tratar brevemente: las manifestaciones ateas del Jueves Santo. Sé que es un tema controvertido, pero me parece muy interesante y aún más conocer nuevos puntos de vista sobre él. No obstante, mi opinión de momento no varía y se sitúa en una línea muy clara. Aunque de momento estas manfiestaciones no podrán realizarse debido a una prohibición emitida por el Gobierno, sus propios organizados han explicado que si no se les permite manifestarse, lo harán si es necesario por la vía ilegal. Pese a los muchos fallos de Gobierno, he de decir que en este caso creo que han acertado con dicha prohibición y apoyo su decisión. ¿Por qué? Intentaré explicarlo en pocas palabras. Manifestarse, al igual que hacer huelga (como ya hablamos en la anterior entrada del blog, "Huelga del 29M: el derecho impuesto") es un derecho. Todo ciudadano que quiera manifestarse para defender algo en lo que cree, puede hacerlo. Es más, debe hacerlo. Los ciudadanos debemos analizar el panorama político, debemos protestar de las acciones que no consideramos adecuadas por parte del sistema, debemos disentir y debemos manifestar nuestro rechazo. En eso creo que la mayoría estaremos de acuerdo. No obstante, creo que los derechos deben ejercerse de una manera responsable. Respeto profundamente el deseo de todo ateo que quiera manifestarse para protestar por los beneficios que recibe la Iglesia, es lógico. Pero, ¿es necesario que sea el Jueves Santo?

El Jueves Santo es una de las fiestas más importantes para los católicos, una fecha que, sin duda, marcan en rojo cada año en su calendario. Al igual que todo el mundo tiene derecho a manifestarse, también todas las personas tienen el derecho de la libertad de pensamiento y creencia. A mi parecer, esta manifestación implicaría algo innecesario: enfrentaría a la sociedad, la dividiría aún más. Me parece una auténtica provocación, pues si lo importante de la manifestación es la causa que se defiende, ¿por qué no hacerlo un día cualquiera? Sin duda, para generar polémica y tener más resonancia. Pero si para que la idea que se defiende tenga más eco es necesario ofender, no sé si sirve de mucho que tenga tanto protagonismo. Y uno de los problemas que veo es la confusión entre religión e iglesia. El Jueves Santo está dedicado a la religión, a las personas que tienen fe en Dios, a la creencia en sí. El Jueves Santo no está dedicado a la Iglesia ni contra lo que luchan estas manifestaciones ateas. Los cristianos que celebran el Jueves Santo con ilusión no son culpables de los quizá excesivos privilegios de los que disfruta la Iglesia. Son cosas totalmente independientes. Además, me resulta bastante gracioso que aquellos que tienen o tenían intención de manifestarse celebren la Navidad, Semana Santa, la Virgen del Pilar o cualquier fiesta del calendario cristiano.

Y que quede claro que yo no arremeto contra las manifestaciones como tales y la causa que defienden, sino que critico la forma de llevarlas a cabo, la "necesidad" que parece existir de ocupar el Jueves Santo con dichas protestas y no cualquiera de los 364 días del año restantes.

Por último, aunque sé que no son casos iguales, me gustaría recordar las manifestaciones del 11M contra la reforma laboral, aquel día dedicado para rendir homenaje a las víctimas del fatídico atentado en el que dejaron su vida en las vías del tren cientos de personas. Aquel día en el que debería haber reinado la paz y el silencio, pero de fondo se oían los pitidos y los gritos de los que luchaban contra la reforma laboral. Sé que su intención no era mancillar el recuerdo de las víctimas y que simplemente querían defender lo que creían justo, pero hacerlo el 11 de marzo a pesar de los ruegos de las asociaciones de víctimas me parece de muy mal gusto. ¿A qué se debe esta preferencia por situar ciertas acciones en determinados días? En mi opinión, para atraer flashes, para tener protagonismo y conseguir ser un fenómeno mediático. Así se vio en el 11M, cuando los sindicatos (y no las víctimas) ocuparon las portadas de los periódicos. ¿Qué sucederá en el Jueves Santo? No nos queda demasiado para saberlo...


Hay diversas opiniones sobre este tema y todas son igual de respetables.
La mía es esta. ¿Y la tuya?
Participa en la encuesta y/o escribe un comentario. ¡Tu opinión importa!



Firmado: Lidia.

sábado, 17 de marzo de 2012

Huelga del 29M: el "derecho impuesto"

Pitidos, pancartas, lemas... Estos son los ingredientes del plato que está hirviendo en España.
Una polémica reforma laboral se ha traducido en estos últimos meses en multitudinarias protestas en las calles; calles surcadas por aglomeraciones de personas que muestran su rechazo hacia dicha reforma.

Según sus creadores, el único objetivo de la reforma es crear empleo. Sin embargo, parece que millones de españoles no están de acuerdo. Yo no me incluyo. Siendo franca, he de reconocer que no he analizado a fondo los puntos de la reforma, pero no me parece tan maligna como muchos sostienen. Al menos, no en todos sus puntos. En mi opinión, es importante que se incentive y beneficie también a los empresarios y no sólo a la "clase obrera". El empresario es una figura constantemente desprestigiada y demonizada, parece que al nombrarlo estamos hablando de Botín o millonarios que explotan a sus empleados, pero no es así. También es empresario el dueño de la humilde tienda de comestibles de la esquina. Y, a decir verdad, creo que muchos autónomos se han sentido desamparados en numerosas ocasiones, e incluso han perdido ingresos (o más drásticamente, se han arruinado) porque alguno de sus empleados decidió "chupar del bote" (una expresión que me parece muy fea pero que me veo obligada a decir). No es mi intención exponer durante un largo rato mi postura respecto a la reforma laboral, porque lo cierto es que no se sitúa en ninguno de los extremos. Hay empresarios explotadores y los hay que simplemente desean sacar su negocio adelante honradamente, al igual que hay trabajadores que presionan a sus "jefes" acogiéndose a no se qué leyes y empleados que trabajan adecuadamente para llevar una vida digna. Aunque creo que ya es hora de que se preste atención a empresarios y autónomos, máximos generadores de riqueza en nuestro país, eso no debe en ningún momento degradar los derechos de los trabajadores por los que se ha luchado desde la Revolución Industrial. Simplemente debe constituirse un clima de trabajo adecuado en el que empresario y trabajador mantengan una relación de respeto y ambos sean fieles a sus "contratos": que el empleado realice bien su trabajo y que el empresario le otorgue la remuneración correspondiente.
Oh, inciso... me disculpo. No he podido evitar explayarme un poco al exponer mi opinión. Pero realmente, el tema principal de esta entrada no es la reforma laboral en sí misma, sino la Huelga general del 29 de marzo.Derecho a manifestarse, derecho a hacer huelga, derechos. Es fundamental que estos derechos sean respetados. Los sindicatos convocaron en recientes manifestaciones (realizadas el 11 de marzo, día de conmemoración y recuerdo de las víctimas del atentado terrorista "11-M") una huelga general para el próximo día 29. Me parece perfecto que quien secunde esta huelga, la lleve a cabo. Me parece muy adecuado que quien desee mostrar su rechazo a la reforma laboral decida no ofrecer sus servicios el día 29 de marzo. Me parece correcto que las personas puedan ejercer su derecho a huelga libremente.
Pero, ¿qué sucede con los que no son partidarios de la huelga?
Me desagrada que una huelga general fuerce a todos a realizarla. Hay personas que sí están de acuerdo con la reforma laboral y, por tanto, no quieren manifestar ningún tipo de rechazo hacia la misma por medio de huelgas y manifestaciones. También hay personas que, aunque puede que no apoyen a dicha reforma, no sean partidarios de cesar sus servicios en plena crisis. Hacer huelga supone la pérdida de los ingresos de todo un día, y eso ha de ser una elección libre.

La huelga es un derecho, no una obligación. No obstante, toda persona que elija desempeñar su trabajo el 29M será víctima de recriminaciones, agresiones o desperfectos en su comercio. Por tanto, de una manera o de otra, lo que por definición supone un derecho para toda persona, se transforma en una obligación.

Este panorama se repite con cada huelga general convocada, independientemente de lo que defienda. La cuestión es que no se está respetando la libertad, y realmente es una cuestión de la que se habla poco y que a mí me desagrada enormemente.

Eso hace, a mi parecer, que la causa por la que batalla esta huelga pierda sentido, sea cual sea.


Se reivindican unos derechos mientras se mancillan otros. Paradójicamente real.



Firmado: Lidia.